Termocicladores de PCR en el Instituto de Acuicultura Torre de la Sal.

¿Cómo se está adaptando el IATS a la situación actual?
Hemos reducido toda la actividad y sólo funcionan los servicios esenciales de mantenimiento, animalario y vigilancia, todos ellos con turnos reducidos y atendiendo sólo
las urgencias, como por ejemplo con las últimas lluvias. Todos los investigadores están
teletrabajando, pero algunas de las funciones de administración y gerencia se tienen
que hacer presencialmente, porque no tenemos medios para hacerlas a distancia, y hay
cosas que no podemos dejar desatendidas, como los pagos a los proveedores.
Las líneas de investigación se han reducido a la actividad mínima esencial y el personal
de animalario de guardia acude a diario para atender a nuestros animales. Además, hay
experimentos con peces vivos que no se pueden parar, y los investigadores y los técnicos están acudiendo para hacer su seguimiento. Son experimentos largos que, si se parasen, se perderían meses de trabajo. También tenemos técnicos de laboratorio que,
por la naturaleza de su trabajo no pueden teletrabajar, y han visto muy reducida su
actividad. Todas las personas que están acudiendo al centro están siguiendo todas las
medidas de seguridad que nos han indicado las autoridades oficiales. También fabricamos nuestro propio hidrogel, con la receta de la OMS, y tenemos botellas disponibles
en todos los edificios.
Todas nuestras líneas de investigación se han visto afectadas. Casi todo nuestro trabajo
se basa en analíticas de laboratorio que no se pueden hacer ahora, o en tomas de
muestras de animales. Estamos manteniendo la actividad que se basa en análisis de datos y técnicas de computación, y dedicando más tiempo a escribir informes y artículos.
En lo referente a viajes y reuniones, antes de que comenzara el estado de alarma ya se
cancelaron viajes y seminarios y se buscaron soluciones alternativas de videoconferencia.
¿Cuáles son las mayores dificultades que estáis encontrando?
Lo más difícil ha sido tener que parar las líneas de investigación tan bruscamente, y que
no sabemos cuándo vamos a volver a arrancar. Esto va a afectar mucho a los proyectos. Estamos pagando contratos a personal en los proyectos para los que ahora no se
puede teletrabajar. Vamos a tener que pedir prórrogas para que estos proyectos se
puedan terminar. También hemos tenido que parar todas las prácticas de estudiantes.
Participamos en cinco proyectos europeos cuyos plazos siguen corriendo, y estamos
negociando la extensión de los plazos.
También hemos encontrado dificultades con algunos procedimientos de la gestión diaria que no podemos ejecutar desde casa, y creo que deberíamos aprovechar esta crisis
como una oportunidad para revisar muchos de los procedimientos del CSIC y dar definitivamente el salto digital. Ahora mismo todavía se exigen muchos documentos en
papel impreso y, teletrabajando, es difícil cumplir con esos requisitos.
Creo que esta situación nos está sirviendo para descubrir muchas soluciones de teletrabajo, como los sistemas de reuniones remotas, que son muy útiles.
¿Cómo está contribuyendo el IATS a la lucha contra la COVID-19?
Hemos contribuido con material sanitario y
etanol, que ha recogido la Generalitat Valenciana y se ha entregado al Hospital de
Castellón, y en colaboración con la Delegación del CSIC hemos elaborado el listado
de equipos de PCR y qPCR que tenemos
en el instituto. También tenemos sistemas automáticos de manejo de muestras.
Además, 18 técnicos e investigadores se han ofrecido voluntarios para hacer diagnósticos del COVID-19 y colaborar en el cribado de los enfermos, pero esto todavía no se
ha materializado. Estamos a la espera. Nosotros no podemos contribuir a la investigación en esta materia porque nuestro campo es la Acuicultura, pero sí podemos ofrecer
nuestros conocimientos moleculares al sistema sanitario, y aliviar la situación de nuestros hospitales haciendo diagnósticos moleculares de la enfermedad, que es algo para
lo que tenemos mucha capacidad en el centro.

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