Carlos Belmonte, premi Nature for mentoring in science
La revista Nature ha otorgado uno de sus premios anuales que reconocen el trabajo de
mentores científicos sobresalientes, los Nature awards for mentoring in science, a Carlos
Belmonte, investigador del Instituto de Neurociencias, centro mixto del Consejo
Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Miguel Hernández. De
todas las actividades que tienen lugar en el laboratorio, quizás la menos mencionada y
la menos recompensada es la tutoría de jóvenes investigadores. Sin embargo, se trata
de una tarea de gran relevancia para la formación de las nuevas generaciones de
científicos.
Los premiados este año han sido el profesor Carlos Belmonte, fundador y director del
Instituto de Neurociencia de Alicante, y la profesora Margarita Salas, exdirectora del
Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de Madrid (CSIC-UAM), en la categoría de
logros por toda una carrera (Lifetime achievement award); y el profesor Carlos LópezOtín, biólogo molecular de la Universidad de Oviedo y el profesor Lluís Torner, físico y
director fundador del Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO) de Barcelona.
Cada año estos importantes galardones, creados por la revista Nature en 2005, se
centran en un país o región específica, que en esta edición ha sido España. El premio ha
recaído en Carlos Belmonte (Albacete, 1943), promotor y director, desde 1990 hasta
2007, del Instituto de Neurociencias, el primer centro de estas características de España
y un referente internacional en neurociencia, acreditado como Centro de Excelencia
Severo Ochoa.Este galardón se une a otros premios de reconocido prestigio otorgados al profesor
Belmonte, como el Rey Jaime I, el Premio Nacional Gregorio Marañón o el Eye Research
and European Vision Award.
“Para mí este galardón tiene un significado especial, pues la meta más clara de mi
dedicación a la ciencia durante estos 50 años ha sido tratar de conseguir que los
investigadores españoles que venían detrás tuvieran más oportunidades y pudieran ser
mejores que los de mi baqueteada generación. En los últimos 20 años extendí esa
preocupación a los científicos jóvenes de los países menos favorecidos”, destaca el
Carlos Belmonte.
Esta dedicación explica por qué Belmonte regresó a España desde su laboratorio
posdoctoral en los Estados Unidos. Tampoco continuó como profesor asociado en
Madrid, sino que eligió la Universidad de Valladolid para establecer su primer
laboratorio independiente. “Con el mismo objetivo, me trasladé siete años después a
una universidad recién fundada en Elche para crear un centro de investigación donde la
nueva generación de jóvenes investigadores españoles pudiera tener una oportunidad
real de desarrollar ciencia de excelencia”, explica el investigador.
Como ha indicado el profesor Belmonte a la revista Nature, ha tratado siempre de
proporcionar a los jóvenes investigadores a su cargo las mejores herramientas posibles,
la libertad y el estímulo para desarrollar su creatividad y sus propias ideas científicas.
“Me gusta pensar que tal vez también les ofrecí un ejemplo personal de entusiasmo y
curiosidad por el conocimiento científico, y les transmití la necesidad de disciplina y
trabajo duro y tenaz”, apunta Belmonte.
Entre las claves del éxito a la hora de ayudar a la formación de prestigiosos científicos,
Belmonte destaca la de “ser generoso para obtener el respeto y el afecto de sus
alumnos”.
El investigador expresa su convicción de que “el compromiso personal de apoyo y ayuda
por parte del mentor da seguridad y confianza a los estudiantes y contribuye a su
maduración”. Y añade que su contribución particular como mentor ha sido “demostrar
‘experimentalmente’ que hay personas excelentes en todo el mundo, capaces de
convertirse en científicos sobresalientes, siempre que reciban el apoyo adecuado”.
Más de una veintena de prestigiosos investigadores ha estado bajo la tutela de
Belmonte, en sus etapas de Madrid, Valladolid, Alicante y San Juan de Alicante. Pero su
labor de mentoring ha trascendido fronteras. En su etapa como secretario general y
presidente de IBRO (International Brain Research Organization) entre 2008 y 2011
promovió la capacitación de estudiantes de países “con estructuras de investigación aún
más rudimentarias que las que enfrenté en mi juventud”.
Muchos de esos estudiantes de IBRO están dirigiendo ahora laboratorios y
departamentos universitarios en sus países de origen y, en algunos casos, también prestigiosos centros de Estados Unidos y Europa. “Para mí son una fuente de
satisfacción”, destaca Carlos Belmonte.
Pese a la situación actual de la ciencia en España, el profesor Belmonte anima a los
jóvenes a seguir la vocación científica: “Ser investigador, si sientes curiosidad por el
mundo natural, es una experiencia vital maravillosa, llena de desafíos, libertad personal
y gratificaciones. Vale la pena”.
Trayectoria
Carlos Belmonte es licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de
Madrid (1966), donde hizo también su tesis doctoral dirigida por el profesor Antonio
Gallego, que mereció sobresaliente cum laude y fue Premio Extraordinario. Entre 1971-
1973 hizo estancias posdoctorales en el NIH International Fellow del Department of
Physiology (University of Utah Medical School. Utah, EE.UU.); en el laboratorio del
profesor Carlos Eyzaguirre, catedrático y director del Departamento de Fisiología y
Bioquímica (Facultad de Medicina, Universidad de Valladolid) durante el periodo 1973-
1980; y en la Facultad de Medicina (Universidad de Alicante) de 1980 a 1998. Ha sido
profesor visitante en las universidades de Harvard y Utah (EE.UU.), científico visitante
en el Eye Research Institute (Retina Foundation. Boston. EE.UU.) y en el Prince of Wales
Medical Research Institute (University of New South Wales. Sydney, Australia).
Ha sido vicerrector de la Universidad de Alicante (1980-1983) y decano de la Facultad
de Medicina de Alicante (1983-1985). Es miembro de la Academia Europea, de la Real
Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de España y de la Akademie der
Wissenschaften und der Literatur Mainz (Alemania). Ha sido director del Instituto de
Neurociencias de San Juan de Alicante desde su creación en 1990 hasta 2007. Es
catedrático de Fisiología en la Universidad Miguel Hernández de Elche desde 1973.
La investigación, que lleva a cabo en el Instituto de Neurociencias, se centra en la
transducción sensorial y codificación en neuronas sensoriales primarias. Interacciones
tróficas entre neuronas sensoriales y sus tejidos diana y el papel funcional de la
inervación sensorial y autonómica del ojo.
En los últimos años el profesor Belmonte ha hecho su investigación más traslacional y
ha patentado algunos de los resultados de su trabajo. En la actualidad, dos de los
medicamentos que ha patentado se encuentran en las Fases 2 y 3 del ensayo clínico.

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