Una investigación liderada por el Instituto de Biomedicina de Valencia (IBV), centro de
investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y la Universidad
de Glasgow ha descubierto un nuevo paradigma en la comprensión de la evolución
bacteriana, un elemento importante en el contexto más amplio de la actual crisis
mundial de resistencia a los antibióticos.
La capacidad de la mayoría de los patógenos bacterianos para causar enfermedades
depende de la presencia de una clase de elementos genéticos llamados "islas de
patogenicidad". Esta nueva investigación, publicada en la revista Molecular Cell, revela
la manera en que estas islas de patogenicidad secuestran virus para propagarse en la
naturaleza, transformando bacterias no patógenas en virulentas.
Para su movimiento estas islas patógenas, que residen en los cromosomas de las
bacterias, utilizan un novedoso mecanismo que los investigadores han descrito como de
"secuestro de los secuestradores", ya que utiliza herramientas de virus presentes en las
mismas bacterias a los que parasita. Se cree que este mecanismo previamente
desconocido está muy extendido en la naturaleza.
Las islas de patogenicidad estudiadas se denominan islas cromosómicas inducibles por
fagos, o PICI, y representan una nueva familia de elementos genéticos móviles,
presentes en bacterias patógenas. Estas PICI son clínicamente importantes porque
transportan y diseminan genes de virulencia y resistencia a los antibióticos causando
graves problemas para la salud como el síndrome de shock tóxico. En consecuencia, la
transferencia de estos elementos tiene un gran impacto en la aparición de clones cada
vez más virulentos y resistentes.
Según explica Alberto Marina, investigador del Instituto de Biomedicina de Valencia
(IBV, CSIC), "en nuestro descubrimiento, hemos visto cómo las islas de patogenicidad
secuestran y bloquean sus virus auxiliares, y utilizan a estos virus para diseminarse”.
Por su parte, José R. Penadés, investigador del Instituto de Infecciones, Inmunidad e
Inflamación de la Universidad de Glasgow, añade que “estas islas de patogenicidad son
inteligentes, una razón por la que pueden moverse tan rápido es porque pueden
detectar virus cercanos y secuestrarlos. Esencialmente, hemos encontrado otra forma
en que los agentes bacterianos evolucionan, en lo que es un mecanismo muy
inteligente”.
Este descubrimiento podría ayudar a los científicos a comprender mejor cómo
evolucionan las bacterias resistentes a los antibióticos, generando información crucial
para abordar este preocupante problema mundial.
Alfred Fillol-Salom, Julio Bacarizo, Mohammed Alqasmi, J. Rafael Ciges-Tomas, Roser MartínezRubio, Aleksander W. Roszak, Richard J. Cogdell, John Chen, Alberto Marina, José R. Penadés.
Hijacking the hijackers: Escherichia coli pathogenicity islands redirect helper phage
packaging for their own benefit. Molecular Cell. DOI:
https://doi.org/10.1016/j.molcel.2019.06.017

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