Al centre de la imatge, Juan Antonio Raga, director del Parc Científic; a la dreta, M. Vicenta Mestre, rectora de la Universitat de València; José Pío Beltrán, coord
El pasado sábado 26 de mayo se celebró Expociencia, que cumplía 10 años. La iniciativa
nace en el año 2009 en un contexto de gran dificultad económica por la falta de
financiación de la ciencia. Los investigadores y el personal que trabajan en los centros
de la Universitat de València y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
ubicados en el Parc Científic, sin olvidar las empresas como Biopolis que también
participan, lejos de amedrentarse por esta coyuntura, deciden crear juntos un
macroevento de divulgación científica. Considero que es éste un aniversario muy feliz
porque, gracias al tesón de todos ellos, desde su origen Expociencia se ha convertido
por derecho propio en una feria científica en toda regla que cada año atrae a más
visitantes, más de 5000 en sus últimas ediciones.
La pasión por la divulgación científica es contagiosa. Y lo digo no sólo porque Expociencia
se celebre gracias a la acción desinteresada de casi 200 voluntarios que acuden a
trabajar un sábado por la mañana, sino también porque, desde sus inicios, Expociencia
ha ido ampliando su oferta de actividades gracias a la implicación en el proyecto centros
que, aunque no estén situados físicamente en el Parc Científic, comparten la misma
pasión por la divulgación científica y por contar su trabajo y cómo éste contribuye a la
sociedad. Hablo, por ejemplo, de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la
Universitat de València, o de los varios centros de investigación del CSIC, propios o
mixtos con la Universitat Politècnica de València, que han encontrado su espacio para
presentar sus actividades lúdico-divulgativas y que convierten a Expociencia en una
fiesta de la ciencia en la que investigadores y personal de las tres instituciones
comparten con el público la pasión por la ciencia.
Como en ediciones anteriores, han participado la Delegación del CSIC en la Comunidad
Valenciana, el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos, el Instituto de Física
Corpuscular y el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas, que es un centro
mixto del CSIC y la Universitat Politècnica de València. Y como ya es habitual, la Editorial
CSIC ha presentado en Expociencia las últimas novedades de sus colecciones científicodivulgativas. Este año se han sumado a la iniciativa el Instituto de Biomedicina de
Valencia del CSIC, y el Instituto de Tecnología Química, que es otro centro mixto del CSIC
y la UPV, así como el recién inaugurado Instituto de Biología Integrativa de Sistemas del
CSIC y la UV.
El Instituto de Biomedicina de Valencia ha organizado la actividad Construye tu cerebro,
en la que los jóvenes podían construir distintos tipos de neuronas con piezas flexibles
de diferentes colores y así familiarizarse con conceptos como neurona, sinapsis; además
de aprender las distintas partes del cerebro y cómo éste reacciona a los estímulos.
Por su parte, el Instituto de Tecnología Química organizaba la actividad Reacciones
químicas que dan luz y luz que provoca reacciones químicas, en la que el público podía
ver cómo brilla cuando se oxida el luminol, el compuesto que se usa para la detección
de la sangre en la escena del crimen, registrar las huellas dactilares y revelar mensajes
secretos. También han iluminado compuestos para inducir reacciones y observar sus
cambios de color, y se han podido observar algunos objetos cotidianos bajo la luz negra.
El Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas ha repetido con la actividad
Microplant en la que se presenta el mundo microscópico de las plantas y su cultivo in
vitro y se ha añadido como novedad este año Traditom y TomGEM, dos actividades
asociadas a proyectos europeos de investigación en las que el público asistente aprendía
a identificar distintas variedades del tomate tradicional, sus distintas propiedades y
formas, y las técnicas innovadoras que se emplean para aumentar el rendimiento de los
cultivos.
Por último, los visitantes que se acercaron al Instituto de Biología Integrativa de Sistemas
pudieron disfrutar de un Volcán de levadura, descubrir las bacterias que hay en la
cerveza, conocer el ciclo de vida de los pulgones u observar varias técnicas que emplea
la genética forense, entre otras actividades. Este año también acogían el taller Gusano
multiusos que organiza la empresa biotecnológica Biopolis, en el que se podía observar
el C. elegans, un diminuto gusano muy empleado en investigación.
Sirvan estos ejemplos del compromiso del CSIC con la divulgación científica y del orgullo
que sentimos por nuestro trabajo, pese a las dificultades a las que nos enfrentamos.
Estamos encantados de participar en Expociencia con nuestros socios de las
universidades, y estoy seguro de que continuaremos haciéndolo en los años venideros,
cada vez con más actividades y más público porque, como hemos demostrado, sentimos
pasión por la divulgación científica, y esa pasión es contagiosa.
José Pío Beltrán
Coordinador institucional del CSIC en la Comunidad Valenciana

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