La investigadora Nadia Yahlali, en el seu laboratori
Un proyecto del Instituto de Física Corpuscular (IFIC), centro mixto del Consejo
Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat de València, financiado
por la Càtedra UNESCO, prevé la formación en el IFIC de dos estudiantes de doctorado
de la Universidad de Ciencias y Tecnología Houari Boumediene (USTHB) de Argel. Uno
de los proyectos de las estudiantes desarrolla un nuevo sistema para medir las dosis
radioactivas en terapias internas contra el cáncer, y el otro estudia la actividad de
elementos radioactivos en los suelos argelinos.
El proyecto, impulsado por Nadia Yahlali, investigadora del IFIC, será el primero en el
ámbito de la cooperación científica y técnica financiado por la Càtedra UNESCO
d’Estudis sobre el Desenvolupament de la Universitat de València, que además cuenta
con el apoyo del Àrea de Cooperació de la Fundació General de la Universitat de
València, del IFIC, del Departamento de Física Atómica, Molecular y Nuclear de esta
universidad y de su Laboratorio de Radiactividad Ambiental.
El proyecto responde tanto a los objetivos de la Càtedra UNESCO de la Universitat de
València, de creación de intercambios universitarios y ayuda a la formación de
especialistas, como a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de fomentar una
alianza para el desarrollo y garantizar la sostenibilidad del medio ambiente. A lo largo
de este año, el IFIC, pionero en España en el estudio experimental de los
constituyentes de la materia, recibirá a las dos estudiantes de doctorado de la USTHB
involucradas en el proyecto para estancias de varios meses.
“Se trata de ofrecerles formación experimental en dosimetría médica y medición de la
radiactividad ambiental”, explica Nadia Yahlali, investigadora del IFIC y promotora del
proyecto. “Hay que potenciar en Argelia la formación experimental, campo en el que el
IFIC tiene mucha experiencia”, asegura.
En el ámbito de la Física médica, Yahlali propuso a la universidad argelina realizar un
estudio para desarrollar un pequeño dosímetro capaz de introducirse en el cuerpo del
paciente y medir, en vivo y en tiempo real, la radiación que recibe en terapias internas
contra el cáncer como la braquiterapia. Según Yahlali, en la USTHB hay un desarrollo
notable de la formación en técnicas de diagnóstico por imagen médica (TAC, PET,
etcétera) provocado por la necesidad de los especialistas de utilizar estos dispositivos
en hospitales, pero escasea la investigación en el desarrollo de nuevas tecnologías.
Así, la estudiante de doctorado involucrada en esta investigación aprovechará la
amplia experiencia del IFIC en el desarrollo de detectores, tanto para la investigación
básica de partículas elementales que se realiza en experimentos como NEXT, ANTARES
y ATLAS del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del CERN como para la Física médica.
“La idea es que las estudiantes puedan transferir el conocimiento adquirido aquí a su
universidad”, resume Yahlali.
En radiactividad ambiental, el proyecto permitirá analizar mediante espectrometría
gamma muestras de suelo obtenidas en Argelia a través de un gran detector de
germanio del Laboratorio de Radiactividad Ambiental. Este dispositivo permite
medidas de radiactividad a energías más bajas, ampliando el espectro de
radionucleidos de interés para el estudio. En concreto, en Valencia se podrá medir el
exceso en un isótopo del plomo (Pb-210) que se utiliza para realizar la cronología de la
sedimentación de terrenos en escalas inferiores a 100 años.
Se podrá así medir la actividad de radionucleidos que tienen origen en actividades
humanas como el Cesio-137, el Estroncio-90 o el plutonio (procedentes de pruebas
nucleares francesas en los años 50 y 60 o incluso del accidente de Chernóbil); y otros
de origen natural como el Berilio-7 y el citado exceso de Plomo-210 (cuyo origen está
en las radiaciones cósmicas o ciertos materiales de la Tierra).
La medición de estos elementos radiactivos en terrenos en riesgo de erosión permitirá
datar los sedimentos y medir la pérdida de suelo. Asociada a otras fuentes como el
GPS, esta información permitirá realizar mapas geonucleares que muestren los
cambios recientes en los suelos y puedan anticipar su evolución. Así, estos estudios
contribuirán a cuantificar y vigilar los procesos de erosión de los suelos argelinos y
prever problemas como la desertificación, además de evaluar el impacto de esta
radiactividad ambiental sobre la población.
El proyecto ‘Cooperación para la Investigación en Física Médica y Radiactividad
Ambiental’ es el primero de ámbito científico-tecnológico que financia la Càtedra
UNESCO de la Universitat de València, creada en 1994. Para su realización, cuenta
también con el apoyo económico del IFIC, a través del programa Severo Ochoa como
Centro de Excelencia. Además, es la primera iniciativa que forma parte de un convenio
de colaboración más amplio que ultiman la Universitat de València y la Universidad de
Ciencias y Tecnología Houari Boumediene (USTHB) de Argelia, convenio promovido por
Más información:
Àrea de Cooperació de la Fundació General de la Universitat de València:
http://links.uv.es/XhL9YuQ
https://es.unesco.org/world-education-forum-2015/about-forum/declaracion-de-incheonla coordinadora del proyecto.

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