Los investigadores estudian la función de las bacterias intestinales en el eje intestino-cerebro. / Pixabay

Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han patentado
una bacteria intestinal (Christensenella minuta) con aplicaciones terapéuticas para
tratar los trastornos del estado de ánimo, como la depresión y la ansiedad. Esta
tecnología ha sido desarrollada por el equipo de la investigadora Yolanda Sanz, del
Instituto de Agroquímica y Tecnología de los Alimentos (IATA) y ya ha sido licenciada a
LNC Therapeutics, una empresa biotecnológica francesa especializada en la investigación y desarrollo de medicamentos innovadores en el área del microbioma
intestinal.
“La investigación sobre el sistema de comunicación bidireccional a través del conocido
como eje intestino-cerebro, es un campo de investigación en crecimiento. Se ha
demostrado que el intestino afecta al cerebro, y viceversa, a través de rutas
inmunológicas, endocrinas y neurales”, señala Yolanda Sanz. “Numerosos estudios están
sugiriendo que la microbiota intestinal participa en la regulación de este eje y podría
ejercer una función importante en trastornos que afectan al cerebro como las
enfermedades neurodegenerativas y psiquiátricas, incluyendo las alteraciones del
estado de ánimo. Esta evidencia ofrece nuevos y prometedores enfoques terapéuticos
para fomentar la salud mental”, añade Sanz.
Las bacterias de la familia Christensenellaceae son componentes relevantes de la
microbiota intestinal de individuos sanos, y prometen ser una importante fuente de
tratamientos innovadores. “Su uso se está explorando para el tratamiento de
enfermedades crónicas, como la obesidad y sus comorbilidades metabólicas y como
novedad, en este caso, para el tratamiento de los trastornos del estado de ánimo”,
indica Sanz.
Este acuerdo permitirá a LNC Therapeutics continuar el avance en la investigación,
fabricación y comercialización en todo el mundo de la terapia desarrollada para el
tratamiento de trastornos como la depresión y la ansiedad.
"La alianza con LNC Therapeutics nos permitirá avanzar más rápidamente en el
descubrimiento de los mecanismos por los que la bacteria de Christensenella patentada,
ejerce un efecto antidepresivo y ansiolítico por rutas endocrinas y neurales" afirma Sanz.
Esta patente es fruto de los resultados del proyecto europeo MyNewGut, coordinado
por la doctora Sanz, y en el que han colaborado investigadores del equipo, como Ana
Agustí, que han sido claves en el desarrollo de la patente. El proyecto MyNewGut ha
permitido generar un biobanco de bacterias intestinales humanas, que constituye un
valioso material biológico que están explorando para su potencial aplicación para
combatir otras patologías, como la obesidad y sus complicaciones metabólicas (como el
síndrome metabólico y la diabetes). Estos hallazgos podrían tener una relevancia
importante en el futuro de la nutrición y la práctica clínica.

Ver más

Share This