Los chicos de ESTALMAT durante su visita al IBV

El Instituto de Biomedicina de Valencia (IBV) del CSIC recibió este sábado 25 de abril la visita de
50 niños del proyecto ESTALMAT (Estímulo del Talento Matemático). La jornada comenzó con
una charla sobre el trabajo y los proyectos de investigación que desarrollan los científicos del
IBV, seguido de una visita por el centro para mostrarles los laboratorios, y demás instalaciones.
Los jóvenes estudiantes tomaron contacto directo con los investigadores, quienes les
explicaron los proyectos en los que están inmersos actualmente.
El IBV es un centro propio del CSIC que centra su actividad en la medicina molecular. Entre sus
líneas de investigación se incluyen la química de proteínas y la biología estructural de proteínas
de interés biomédico, la genética humana molecular y la medicina genética, particularmente
de enfermedades neurológicas, la biología molecular y celular de enfermedades metabólicas,
de enfermedades vasculares y de acción hormonal. El IBV cuenta con tecnologías que permiten
el desarrollo de técnicas como la cristalografía macromolecular de Rayos X, la proteómica y la
generación de modelos animales modificados genéticamente. El IBV participa en redes
internacionales dedicadas al estudio de enfermedades neurodegenerativas y metabólicas.
José Pío Beltrán, coordinador institucional del CSIC en la Comunidad Valenciana, explica que
“el objetivo de esta iniciativa es poner en contacto la excelencia del Instituto de Biomedicina
de Valencia con la excelencia de los jóvenes del programa ESTALMAT”, que es un proyecto
encaminado a la detección y tratamiento del talento matemático precoz en niños de entre 12 y
14 años. “El proyecto no va dirigido a carreras de matemáticas en exclusiva, sino de ciencias en
general. Son chicos y chicas ávidos de ciencia, por lo que la visita a un centro exclusivo de
investigación puede abrirles, de primera mano, puertas a la ciencia de calidad”, comenta el
coordinador del programa en la Comunidad Valenciana, Rafael Crespo. Vicente Rubio, profesor
de investigación del CSIC en el IBV añade ”la matemática es de valor para múltiples aspectos
de la biomedicina y de la biología de sistemas, por lo que exponer a estos niños de alto talento
matemático a nuestras actividades de investigación puede abrirles los ojos sobre futuros
campos de desarrollo profesional, atrayendo dicho talento hacia nuestras disciplinas".
Los orígenes de ESTALMAT se remontan a 1998, cuando la Real Academia de Ciencias Exactas,
Físicas y Naturales fue consciente de que, en la comunidad escolar de cualquier provincia,
había chicos con un talento especial para las matemáticas. Este talento, que podía pasar
inadvertido durante los años escolares, podía provocar que algunos de estos muchachos se
viesen abocados al fracaso y a la inadaptación por aburrimiento. Fue entonces cuando se
pensó en la idea de encontrar algún modo de atender su buena disposición hacia las
matemáticas, con un doble objetivo: por un lado, lograr la satisfacción de estos chicos, y por
otro, fomentar la vocación investigadora de cara al avance científico y tecnológico.
Tras valorar diversas formas de actuación sobre estos alumnos, el modelo que finalmente
adoptó la Real Academia consistió, a grandes rasgos, en detectar cada año un grupo de
alumnos de entre 12 y 13 años (a esta edad es cuando comienza el razonamiento formal) para
trabajar, estimular y orientar su particular talento mediante tres horas semanales de
intervención a lo largo de dos años, los correspondientes a 1º y 2º de la ESO. En 3º y 4º
continúa la intervención, pero se reduce su frecuencia: 3 horas cada mes. Modelos similares
comenzaron funcionando en Baltimore y Hamburgo, y se desarrollan en nueve comunidades
autónomas del Estado español.
El objetivo de esta visita es despertar en estos jóvenes, especialmente dotados, la vocación
científica y ayudarles a valorar su talento, porque las matemáticas son el lenguaje de la ciencia.

 

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