Preparación de un corte transversal del hipocótilo de Arabidopsis thaliana. El corte se ha teñido con fluoroglucinol para que las células de la madera se vean rojas. /CSIC

Investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP), centro
mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat
Politècnica de València, han identificado un gen que regula la iniciación de la
formación de la madera en las plantas. Los resultados del trabajo han sido publicados
en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
La madera, además de proveer a las plantas del soporte mecánico y la estabilidad que
necesitan para crecer, es uno de los tejidos biológicos más abundantes de la tierra,
constituyendo no sólo una fuente renovable de energía y materiales industriales, sino
también un sumidero de CO2 atmosférico, el segundo en cuanto a volumen tras los
océanos.
Javier Agustí, investigador en el IBMCP, explica que “el desarrollo de organismos
multicelulares está determinado por la integración y coordinación de múltiples
programas de crecimiento. En las plantas, uno de esos programas es el crecimiento
secundario, que consiste en la expansión radial de los tallos y las raíces,
fundamentalmente mediante el desarrollo de madera. El crecimiento secundario es,
por tanto, un proceso de desarrollo central para las plantas, ya que proporciona el
soporte mecánico y la estabilidad que estas necesitan para crecer y sostener nuevos
órganos. Además, desde un punto de vista aplicado y ecológico, estamos hablando de
un proceso de gran importancia, dado que culmina en la formación de una gran
cantidad de biomasa en forma de madera”.
Los investigadores del IBMCP han llevado a cabo un estudio comparativo de los
genomas de diversas poblaciones naturales de la planta modelo Arabidopsis thaliana
que presentaban distintas adaptaciones genéticas a las condiciones ambientales de su
hábitat de procedencia, lo que les ha permitido identificar el gen SOBIR1 como un
nuevo regulador de la formación de madera que además, probablemente, haya sido
clave durante la evolución para la adaptación de la iniciación de la formación de la
madera al medio ambiente. La manipulación biotecnológica de la actividad de SOBIR1
podría, por tanto, ayudar a mejorar nuestras capacidades de generación de biomasa
en forma de madera.
“Hemos aprovechado la variación genética natural de Arabidopsis thaliana para
identificar el gen SOBIR1 como un nuevo regulador del proceso cuya función específica
es la prevención de la formación precoz de madera”, concluye Javier Agustí.
El trabajo de los investigadores amplía los conocimientos que se tenían acerca de los
mecanismos que provocan que comience a desarrollarse la madera, lo que resulta de
gran interés en el contexto actual de cambio climático.
Ana Milhinhos, Francisco Vera-Sirera, Noel Blanco-Touriñán, Cristina Mari-Carmona, Àngela
Carrió-Seguí, Javier Forment, Clément Champion, Anna Thamm, Cristina Urbez, Helen
Prescott y Javier Agustí. SOBIR1/EVR prevents precocious initiation of fiber differentiation
during wood development through a mechanism involving BP and ERECTA. PNAS. DOI:
www.pnas.org/cgi/doi/10.1073/pnas.1807863116

 

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