Investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP), centro
mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat
Politècnica de València, coordinan el proyecto SUSPHIRE (Sustainable Bioproduction of
Pheromones for Insect Pest Control in Agriculture), que pretende utilizar la biología
sintética para producir feromonas sexuales de insectos en plantas y hongos. En el
proyecto también colaboran científicos del Instituto de Agroquímica y Tecnología de
Alimentos (CSIC) y del Centro de Ecología Química Agrícola (UPV), junto a la empresa
Ecología y Protección Agrícola SL, además de científicos de centros de investigación de
Alemania, Reino Unido y Eslovenia. SUSPHIRE se basa en los resultados obtenidos por el
proyecto SexyPlant, que fue presentado por un equipo de la Universitat Politècnica de
València y el CSIC en el IGEM de 2014, un concurso de biología sintética organizado por
el Massachusetts Institute of Technology (MIT).
Hoy en día, debido al cambio climático, las plagas de insectos son cada vez mayores, lo
que tiene como consecuencia una reducción de hasta 80% en el rendimiento de los
cultivos. El coste del tratamiento de los cultivos está creciendo en todo el mundo y se
estima que alcance cifras de 17.500 millones de dólares en el año 2022. Algunas de las
plagas más agresivas para los cultivos son las provocadas por las larvas de los insectos.
Éstos emplean para comunicarse unas moléculas llamadas semioquímicos, siendo las
más conocidas las feromonas sexuales que producen las hembras vírgenes para atraer
a parejas de su especie.
Según indica el investigador del CSIC en el IBMCP Diego Orzáez, “creemos que, con una
población humana mundial en constante crecimiento, el control de plagas mediante
métodos sostenibles tiene un enorme impacto económico y social. Estimamos que la fabricación biológica de las moléculas objetivo de SUSPHIRE es una excelente
oportunidad para expandir el mercado de las feromonas, lo que contribuye a reducir los
costes globales de los programas de control integrado de plagas".
Partiendo del concepto inicial del proyecto SexyPlant, este trabajo permitirá identificar
y validar las enzimas biosintéticas claves para la bioproducción de las feromonas del
grupo de insectos de la superfamilia Coccoidea, conocidos popularmente como
cochinillas. Las feromonas producidas biológicamente podrán emplearse para controlar
las plagas de estos insectos que afectan la agricultura y la horticultura.
José Marcos, investigador del Instituto de agroquímica y Tecnología de Alimentos del
CSIC, que también participa en el proyecto, añade que “sabemos que el uso de
feromonas sexuales para el control de plagas es factible, pero dependiendo de la
especie, la fabricación puede ser difícil y costosa. Nosotros queremos emplear técnicas
de biología sintética para identificar y reescribir las vías de biosíntesis de las feromonas
de los insectos, optimizando así su bioproducción en plantas y hongos”.
La aplicación de feromonas sexuales a los cultivos permite interrumpir el apareamiento
en los insectos dañinos e impedir la reproducción, proporcionando así un método de
control altamente específico de especie. Esto supone una alternativa sostenible a los
plaguicidas convencionales, que tienen un impacto negativo sobre toda la biodiversidad
y cuyo uso se está restringiendo progresivamente.
Las feromonas sexuales de insectos ya se usan como estrategia de control de plagas. Sin
embargo, la síntesis química es actualmente el único enfoque para su fabricación, lo que
conlleva un alto coste y la en ocasiones la producción de residuos tóxicos. El proyecto
SUSPHIRE quiere demostrar que la síntesis biológica puede proporcionar una plataforma
de fabricación sostenible y de bajo coste para la producción de feromonas de insectos
que sea además comercialmente viable.
Página web del proyecto: http://susphire.info/susphireproject/

 

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