l Instituto de Tecnología Química (ITQ), centro mixto del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat Politècnica de València, celebra
mañana miércoles 4 de noviembre, a partir de las 9 horas, en el cubo rojo de la Ciudad
Politécnica de la Innovación el “Simposio Internacional: Lesiones del ADN y cáncer de
piel provocados por la luz solar”.
A lo largo de todo el día, investigadores de reconocido prestigio internacional
ofrecerán diferentes conferencias sobre el daño y la reparación del ADN y la aparición
del cáncer de piel, asociados a la exposición al Sol, y los últimos avances en
tratamientos contra esta patología utilizando la terapia fotodinámica, se trata de una
terapia mínimamente invasiva y aprobada clínicamente, que se caracteriza por su
actividad citotóxica selectiva frente a células malignas.
El simposio abarca la materia desde un punto de vista tanto químico/biológico como
desde una perspectiva clínica. Se estructurará en siete charlas impartidas por
investigadores que son líderes mundiales en cada campo: G. Hofbauer (Suiza), E. Sage
(Francia), J. Cadet (Canadá), C. Crespo (EE.UU.), M. A. Miranda (España), T. Carell
(Alemania) and K. Berg (Noruega).
Según destaca Miguel Ángel Miranda, investigador del Instituto de Tecnología Química
y coordinador del simposio, este encuentro “permitirá adquirir un conocimiento
integrado del problema, así como incrementar la colaboración de los investigadores
españoles interesados con los grupos de referencia internacional en las distintas líneas
de trabajo implicadas”.
obre la exposición a luz solar y cáncer
La exposición de los seres humanos a la luz solar tiene importantes implicaciones
relacionadas con la salud pública. La incidencia del cáncer de piel ha crecido
constantemente a lo largo de las últimas décadas. La incidencia del melanoma,
altamente letal, ha aumentado considerablemente desde 1975, hasta ser el quinto tipo
de cáncer más comúnmente diagnosticado en Europa. Se ha demostrado
inequívocamente que la exposición a la luz solar ultravioleta (UV) está involucrada en
el origen patológico de la mayoría de tipos de cáncer de piel.
La componente UVB de la luz solar es absorbida directamente por el ADN y constituye
la parte más mutagénica y carcinogénica de la radiación solar que alcanza la superficie
terrestre. Aunque la radiación UVA tiene una contribución a la luz solar por lo menos
diez veces mayor que la UVB, no causa un daño directo; sin embargo, puede mediar
reacciones fotosensibilizadas por fármacos, cosméticos u otros productos químicos.
Esta posibilidad ha atraído una atención considerable, puesto que puede dar lugar a
una extensión importante de la fracción activa del espectro solar con potencial
fotocarcinogénico. Este hecho se ve agravado debido al uso extendido de camas
solares bronceadoras, declaradas en 2009 como ''carcinogénicas para los humanos"
por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en
inglés).
“Está generalmente aceptado que las modificaciones químicas de biomoléculas, que
suceden tras irradiación, son las responsables de los efectos fotobiológicos de la luz.
Por ello, investigar los procesos fotoquímicos es esencial para entender la mayoría de
los procesos clave involucrados en el daño y la reparación del ADN”, concluye Miguel
Ángel Miranda.

 

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